La historia del Central: De Epocas Café a San Vicente Central
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Un rincón con historia en San Vicente
San Vicente siempre tuvo espacios que marcaron épocas y generaciones. Uno de ellos es donde hoy funciona San Vicente Central, un restaurante y punto de encuentro gastronómico. Pero antes de ser lo que conocemos hoy, ese lugar vivió varias transformaciones que forman parte de la memoria colectiva local.
Épocas Café: noches de música y amistad
En 1987 abrió sus puertas Épocas Café, aunque en realidad funcionaba más como un bar/bolichito que como un café tradicional. Con su barra equipada con un equipo de música Technics, fue el escenario de noches memorables donde se cruzaban amigos, parejas y vecinos.
Muchos lo recuerdan como la previa al Deportivo, el club que se encuentra justo enfrente. Allí comenzaban las charlas, las risas y la música que después continuaban en otros espacios.



De las fiestas infantiles al boliche One
Tras el cierre de Épocas, el edificio volvió a reinventarse. En los años 90 y principios de los 2000 funcionó como Mamá Piola, un salón de fiestas infantiles que reunió a decenas de familias y niños en celebraciones llenas de juegos, color y alegría.
Más adelante, el lugar cambió de rumbo nuevamente y se convirtió en One, un boliche que convocaba a la juventud de la región con noches de baile, música y encuentros que se extendían hasta la madrugada. Su historia se vio marcada también por un hecho trágico ocurrido en 2010, que derivó en su clausura definitiva.

El renacer del espacio: hacia San Vicente Central
Con el paso de los años, el predio volvió a transformarse. En 2015 comenzaron las remodelaciones para darle una nueva vida, esta vez enfocada en la gastronomía y las reuniones familiares. El proyecto buscó recuperar la importancia del lugar como punto de encuentro, pero adaptándolo a un formato moderno, amplio y confortable.
Así nació San Vicente Central, un restaurante que conserva esa tradición de reunir a la gente, pero ahora alrededor de una buena mesa, con pastas caseras, platos gourmet y un ambiente ideal para compartir tanto en familia como con amigos.







La historia del Central
La historia de este edificio refleja los distintos momentos de la vida social de San Vicente: desde los bares y previas de los 80, pasando por las fiestas infantiles y los boliches, hasta el restaurante de hoy. Cada etapa dejó su huella, y juntas forman un relato lleno de nostalgia y transformación.
En definitiva, más allá de los cambios, este rincón de San Vicente siempre mantuvo el mismo espíritu: ser un lugar donde la comunidad se reúne, celebra y comparte.
Pasando por salones de fiesta y boliches, este espacio acompañó la vida social de generaciones. Hoy, transformado en restaurante, sigue cumpliendo con la misma misión: ser un punto de encuentro en el corazón de la ciudad.
La historia del Central se sigue escribiendo.




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